

En ese lugar, en dónde la felicidad la encuentras hasta que se acaba.
Y están los pies, que les anda por cumplir la función para la que están hechos.
Nunca valoras tanto un dolor de pies, después de una caminata de 2 horas. Hasta
que pasan los días y ellos están sin sentir, sin pisar el mundo, sin protestar porque hemos abusado de ellos.
Happy feets.